Robert kennedy y el ocaso del progresismo de los 60 en los EEUU


Otra vez. En la madrugada del 5 de junio de 1968, hace 50 aƱos, un estruendo daba paso a un segundo de silencio, al caos. Era la tercera vez en cinco aƱos que un asesinato ponƭa fin a la vida de un prominente lƭder polƭtico progresista en Estados Unidos. Ahora era el turno de Robert F. Kennedy.



“RFK, RFK, RFK”, gritaba la multitud del Hotel Ambassador de Los Ɓngeles, volcada con el probable candidato demócrata a la Presidencia, cuando el tenebroso sonido de un disparo sobrevoló a la masa y se impuso la confusión: el senador demócrata y exfiscal general Robert Kennedy habĆ­a sido vĆ­ctima de un ataque fatal.

Sirhan Sirhan había disparado al favorito para hacerse con la candidatura demócrata segundos después de que Kennedy abandonara el escenario del hotel, donde acababa de ofrecer un discurso al conocerse su victoria en las influyentes primarias de California.

Las televisiones volvĆ­an repentinamente a sus directos en la sala angelina, mientras el equipo de la vĆ­ctima entonaba el clĆ”sico “un mĆ©dico en la sala”. Desconcertados, con la Ćŗnica certeza del fragor escuchado, pero con el miedo a que se confirmara lo que minutos despuĆ©s se certificarĆ­a.

Bobby, como era conocido, terminó pereciendo un día después y con él las esperanzas del progresismo estadounidense de los años 60, que había visto cómo sus figuras mÔs destacadas eran asesinadas una detrÔs de otra, dando paso a una etapa de mayor polarización.

En 1963, John F. Kennedy, presidente del paƭs y hermano de Robert, era asesinado en el que probablemente sea uno de los momentos mƔs determinantes de la historia moderna de EE.UU.
Share:

No hay comentarios:

Publicar un comentario